Estaba Jesús con sus discípulos y les dice, "Vamos a esa montaña, cada uno agarre una piedra y sígame" Enseguida sus discípulos tomaron, cada uno, la piedra más grande y pesada que encontraron excepto judas, que tomo una piedrecita y llegó a la montaña tranquilo. Al llegar Jesús dice "Que sus piedras se conviertan en pan" así que cada quien tenía un gran trozo de pan excepto Judas, porque su piedra era muy pequeña. Al rato Jesús les dice, "Bajemos de la montaña, cada quien tome de nuevo una piedra y síganme" y así lo hicieron, solo que en esta ocasión Judas tomó una gran piedra pomez que no pesaba nada. Al llegar al pie de la montaña nuevamente Jesús exclamó "Que sus piedras se conviertan en panes... ¡Y la de Judas en Espumia!...Enviado por: Antonio Rivas |